Cambio de armario: trucos para hacerlo rápido y perfecto

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El cambio de estación trae el cambio de armario, algo que da algo de pereza pero que luego resulta enormemente satisfactorio. Ayuda a preservar el orden, nos permite hacer inventario de nuestras prendas y es perfecto para mantener a raya ácaros, pelusas y otros visitantes indeseados en nuestro armario.

Por eso, hacer borrón y cuenta nueva de forma periódica es casi imperativo si aspiras a tener toda tu ropa ordenada y organizada. No obstante, sabemos que de primeras puede parecerte una tarea titánica y que no sepas por dónde empezar, sobre todo cuando hace mucho tiempo que no has optado por hacer un cambio de armario en condiciones. Para que se te haga menos laboriosa esta tarea, vamos a darte una serie de claves para conseguir cambiar tu armario de manera rápida y eficiente.

Elimina lo que ya no te sirva

Un clásico. Identificar qué quieres conservar y qué no es el primer paso para empezar a reorganizar tu armario. No tengas miedo en deshacerte de aquello que no usas, y aquí no valen los “por si acaso”. El espacio del que dispones va a ser el mismo a no ser que cambies literalmente el armario o añadas alguna cómoda, así que evita guardar prendas que no tengas la certeza que vas a utilizar.

Si no lo tienes claro, crea tres montones: uno con la ropa que quieres conservar, otro con la que quieres desterrar de tu armario y otro con las prendas que te despiertan indecisión. Así, luego solo tendrás que elegir la ropa de un montón y la selección será más sencilla.

Si vas a deshacerte de ropa, acuérdate de que antes que tirarla, siempre es mejor donarla. En tu localidad seguro que hay algún contenedor donde puedas reciclar tu ropa o alguna asociación que la recoja para darle una segunda vida útil.

Guarda la ropa más eficientemente

¿Conoces el show televisivo liderado por Marie Kondo? Entonces te habrás familiarizado con algunas técnicas sorprendentes para guardar la ropa. Una de las que más ha gustado y sorprendido en todo el mundo ha sido el sistema de pliegue vertical, que permite aprovechar mejor el espacio y conserva mejor la ropa evitando arrugas y agilizando el proceso de selección.

Excentricidades aparte, su técnica se basa en el principio de “ver y escoger”, que permite elegir rápidamente lo que quieres sacar del cajón con solo echar un vistazo rápido. El sistema de pliegues horizontales impide ver qué prendas se esconden debajo y es terriblemente incómodo, así que igual es hora de adoptar nuevas costumbres.

Sigue un patrón de ordenación

Como hacer el cambio de armario no es algo agradable ni liviano, lo mejor va a ser apostar por instaurar un nuevo método de ordenación basado en patrones. Por colores, por tamaños, por temporadas, por fecha de compra… puedes hacerlo a tu gusto, siempre y cuando adaptes el espacio del que dispones al volumen de prendas a guardar.

Lo importante es que sigas un método de guardado lógico y que te resulte fácil de recordar. El más utilizado es el de color, aunque existen otros que diferencian por temporadas, categorías de ropa o momentos del año.

Mantén el orden al sacar y guardar prendas

Te has decidido a hacer el cambio de armario y has reservado un momento del día para ponerte a full con ello. Enhorabuena, es un paso importante. Pero, ¿cómo hacer el cambio de armario para que sea eficiente y sus efectos perduren en el tiempo?

Crear métodos de almacenamiento específicos basados en un patrón lógico y único te permitirán mantener a largo plazo el armario ordenado, pudiendo retrasar la próxima limpieza general. Entonces, ¿cuándo hacer el cambio de armario si uso un método que promete durar más tiempo que el de costumbre?

Si empleas un método eficaz, podrás hacer el próximo cambio de armario cuando las condiciones higiénicas del mismo empiecen a ser deficientes o cuando el método que hayas usado para almacenar la ropa en el anterior cambio de armario empiece a no funcionar como es debido. Prendas de colores mezclados, desordenadas, repletas de polvo, con ácaros… Cualesquiera de ellos serán indicativos de que tienes que empezar a hacer un cambio de armario de nuevo.

Deshazte de los accesorios que ya no te pongas

Estaba claro con el tema de la ropa, pero la selección de accesorios debe contar con el mismo criterio si lo que pretendes es saber cómo hacer el cambio de armario de la manera más eficaz y duradera. Suprime los accesorios que ya no te pongas, sobre todo aquellos que hayas adquirido conjuntamente con un modelo específico de vestido, y quédate con los que tengas la certeza que vayas a utilizar.

Al igual que con la ropa, aquí no sirven los “por si acaso”: si no estás seguro de que vayas a emplearlos, elimínalos de tu armario y date la oportunidad de adquirir unos nuevos.

Mantén los básicos de tu armario

Siempre hay unas prendas predilectas que por cariño, funcionalidad o comodidad nos sirven como base para cada uno de nuestros outfits. Estos sí admiten el beneficio de la duda, ya que desprenderse de los básicos sería contraproducente y pueden dar al traste con tu vestuario y tu estilismo.

De todos modos, no te agobies en seleccionar tus básicos ni tengas prisa por hacer la criba antes de tiempo: llegado el momento, sabrás cuándo hacer el cambio de armario conservando las prendas que más te interesen.

No mezcles la ropa con los zapatos

Algo muy habitual y no por ello bien hecho es aprovechar ciertos huecos del armario para colocar zapatos y accesorios de calzado. Craso error: las zapatillas, sandalias e incluso las pantuflas de estar por casa contienen gran cantidad de microbios y suciedad que conviene mantener alejados del resto de prendas de vestir.

Por esta razón, además de por cuestiones de espacio, es importante separar el calzado de la ropa de vestir y optar por colocar zapatillas, zapatos, sandalias, chanclas y pantuflas en un mueble aparte, preferiblemente un zapatero con el suficiente espacio como para que cada pieza disponga del suyo propio, sin amontonarlos ni colocarlos en otra posición que no sea la horizontal.

En caso de no contar con el espacio suficiente como para incluir un zapatero junto a tu armario o en el hall, una buena alternativa es adquirir una funda para tus zapatos que preserve a cada par de ellos del polvo y la suciedad. Existen incluso modelos con diversos compartimentos para guardar cada pareja en el suyo propio, una solución muy efectiva a nivel organizativo. Así, cuando hacer el cambio de armario te sobrepase y necesites que te echen un cable, podrás separar fácilmente los zapatos del resto de productos para vestir, haciendo la labor algo más llevadera.

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