Cómo lavar y planchar una camisa paso a paso

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Elegante y sofisticada, una camisa es una prenda muy utilizada en el día a día tanto por hombres como por mujeres. Asociadas a ocasiones más formales pero aptas para todo tipo de quedadas, las camisas son una de las prendas más cómodas en cualquier época del año. Sin embargo, lo difícil que resulta dejarla completamente lisa y la pasmosa facilidad con la que se arrugan hacen que muchos descarten utilizarla con frecuencia en su día a día. Igual no te lo has preguntado, pero si te vieras con una plancha en la mano, ¿por qué parte empezarías a planchar una camisa? Te intuimos un poco perdido, así que vamos a intentar echarte un cable para que trates, al menos, de defenderte con la plancha.

Cómo lavar a mano una camisa

Con el fin de evitar problemas con la botonera en la lavadora o para ahorrar agua, muchas personas optan por lavar a mano la camisa. Sin embargo, depende de la tela y del color de la camisa tendrás que seguir unas pautas u otras.

Si alguna vez tu abuela te ha hablado sobre cómo lavar a mano una camisa (estamos convencidos de que sí), lo más seguro es que no te acuerdes. Total, quién iba a pensar que te verías en esta situación, ¿verdad? Tú, que siempre has ido con la camisa arrugada y por fuera del pantalón con ese estilo urbano tan de moda en los últimos tiempos.

Pues bien, la mejor forma hacerlo es pretratando la camisa con jabón de Marsella o con productos específicos para quitar manchas de las camisas. No frotes enérgicamente para no dañar las fibras de la camisa, sobre todo si esta es fina. En su lugar, deja que el jabón repose y repite la pasada si ves que las manchas no se han ido del todo.

Para quitar las manchas más intensas podrás utilizar una pequeña proporción de lejía mezclada con agua solo si la camisa es blanca, aunque debido a que ciertas fibras son extremadamente sensibles a los productos corrosivos, es preferente el uso de otros químicos más amables con este tipo de tejidos, como jabones de pH neutro. Cuando veas los resultados podrás darte por satisfecho: ¡ahora ya sabes cómo lavar a mano una camisa! Te será muy útil sobre todo en verano, cuando quieras darles un lavado rápido sin tener que ceñirte a los tiempos de la lavadora.

En qué programa se lavan las camisas

Es es de justicia reconocer que con los programas más recientes de la lavadora es más fácil saber en qué programa se lavan las camisas, pero antes había que tener muchísimo cuidado con no equivocarse a la hora de elegir el programa, pues un simple error podía suponer decir adiós para siempre a tu camisa favorita.

A día de hoy, prácticamente todos los modelos de lavadora incluyen un programa dedicado a ropa sensible, y las más avanzadas incluso cuentan con un programa específico según el tipo de ropa: deportiva, de abrigo… y camisas. Si no dispones de un modelo con estos programas avanzados en casa y no sabes en qué programa se lavan las camisas, nuestro consejo es que no te la juegues y que optes por lavarla a mano. Siempre será mejor que echarlo a suertes con el programa de la lavadora.

Cómo limpiar una camisa blanca sin lavarla

Las camisas blancas se ensucian con facilidad, y no solo por el hecho de usarse: pueden llegar a mancharse incluso por permanecer guardadas mucho tiempo. Es común, sobre todo entre fumadores o entre quienes tienden a posponer las renovaciones de armario, acabar con las camisas amarillentas.

Pero luego nos ocupamos de esta cuestión. Ahora te vamos a contar cómo limpiar una camisa blanca sin lavarla. En caso de que hablemos de una mancha localizada, lo mejor es aplicar jabón o lejía rebajada con agua en una zona específica de la prenda, de manera que puedas retirar las incrustaciones de la zona afectada sin necesidad de tener que lavar por completo la camisa.

Para manchas de sudor o incrustaciones de arena o polvo puedes realizar aplicaciones selectivas del producto a mano, sin tener que sumergir por completo la camisa en agua ni tener que echarla a la lavadora. Esto te permitirá ahorrar mucho tiempo y evitarás tener que estar pendiente del clima, ya que se pueden secar en interiores junto a una zona ventilada. Y, si quieres saber cómo limpiar una camisa blanca sin lavarla en zonas como el cuello o los puños, continúa leyendo: a esta cuestión le dedicamos un punto aparte.

Cómo quitar lo amarillo del cuello de las camisas

Las prendas de ropa blancas tienden a amarillearse con el tiempo, sobre todo los pliegues y las aristas. En este sentido, el cuello de la camisa es de las zonas más propensas a sufrir este tipo de males y es conveniente revisarlos siempre que se tenga ocasión para evitar salir a la calle con la camisa amarilla sin darnos cuenta. Y, ¿cómo quitar lo amarillo del cuello de las camisas si lo hemos localizado?

A pesar de que existen remedios químicos en tiendas especializadas que prometen resultados prometedores, lo mejor es intentar evitarlos a no ser que sea estrictamente necesario. Una camisa es una prenda muy sensible, especialmente las blancas y las que están hechas de materiales como seda o algodón.

Lo más conveniente es que empieces rebajando la intensidad de la zona manchada con jabón de Marsella y dejes la camisa sumergida en agua fría. El jabón hará su papel eliminando la primera capa de suciedad. Después, hay que repetir el proceso o incluir la camisa en un programa de lavado intensivo para prendas sensibles de la lavadora y el resultado será una camisa blanca y reluciente, como si estuviera nueva.

Si vas a usar lejía, que sea siempre de manera localizada y sin correr riesgos. Si no sabes cómo quitar lo amarillo de las camisas sin lejía, te aconsejamos que recurras a un profesional o a algún familiar cercano más versado en el tema que tú, pero por lo general la pauta del prelavado a mano localizado con jabón da muy buen resultado.

Tips para lavar cuellos y puños de camisas

Cuellos y puños de camisas, los grandes enemigos de cualquier usuario habitual de camisas. Son las partes más propensas a acumular suciedad con el tiempo, y lo que es peor: se ensucian incluso aunque no se usen, por lo que conviene estar alerta siempre que se vaya a utilizar una camisa recién sacada del armario.

Uno de los mejores tips para lavar cuellos y puños de camisas es que dediques tiempo y recursos a las zonas más afectadas por la decoloración. Es posible recuperar el blanco reluciente de tu camisa, no te preocupes por eso, pero debes aplicar antes un poco de jabón y dejar remojar en caso de estar hablando de manchas profundas o muy evidentes a la vista.

En caso de estar hablando de una camisa de color, el jabón debe aplicarse igual porque la suciedad está incluso aunque no se vea. Eso sí, en estos casos es conveniente dar la vuelta a la camisa para preservar el color y evitar las temidas decoloraciones, de manera que la prenda conserve su color original incluso tras varios lavados seguidos. Y la regla de oro: nunca utilices agua caliente.

Otro de los más populares tips para lavar cuellos y puños de camisas es aplicar lejía rebajada con agua de manera localizada sobre estas superficies, aunque es habitual que esto provoque un contraste demasiado acentuado entre las zonas en las que se ha aplicado la lejía y aquellas en las que no, lo que deriva en un lavado integral de la prenda para igualar el color por toda la superficie.

Cómo planchar una camisa

Aquí viene la pregunta del millón. ¿Cómo planchar una camisa bien? Sin que queden arrugas, sin quemar los tejidos y haciendo que los efectos del planchado duren. Ante todo, ten claro que todo no se puede tener y una camisa, sobre todo si es fina, se arrugará por mucho cuidado que tengas. Por eso, céntrate en el planchado y luego trata de llevarla con naturalidad.

Es primordial que tu plancha cuente con un dispensador de agua destilada que funcione, pues es imprescindible su uso para alisar la tela de la camisa y fomentar la eliminación de las arrugas. Pero, ¿cómo planchar una camisa de manera eficaz? Es muy sencillo: debes mover la plancha de manera suave, sin movimientos bruscos y teniendo muy presente los cambios de temperatura para que la camisa no sufra daños. Además, lo recomendable es que la planches por ambas caras para alisarla con más atino y que los efectos del alisado perduren por más tiempo.

No obstante, igual de importante es el planchado de la camisa que el colgado posterior: utilizar una percha plástica (no metálica, o los hombros de la camisa acabarán cogiendo mala forma) para colgarla tras el planchado es elemental para conservarla en óptimas condiciones antes de ser utilizada.

Tips para planchar camisas

¿Quieres una serie de tips para planchar camisas como un profesional y dejar deslumbrados con tu maestría a todos tus amigos y tu entorno? Lo primero de todo es cerciorarte de que la superficie de la plancha no tiene arañazos ni elementos pegados en su superficie. Esta tontería es la responsable de la rotura de decenas de camisas al año, por lo que revísala bien antes de utilizarla.

Pon especial interés en los puños, los bordes y los pliegues, que son las zonas donde se suelen esconder las “mentirijillas”. Los bordes deben quedar lisos o el planchado se sentirá inacabado, así que hazlo con mimo.

Otro de los mejores tips para planchar camisas es que te tomes tu tiempo en ajustar la temperatura de la plancha, que hagas movimientos suaves y que te olvides de planchar la ropa con prisas: puedes dañar las fibras sin querer o hacerle un rasguño que deshilache la prenda con el tiempo. ¡Cuidado!

Cómo doblar camisas planchadas

Es la parte más delicada de todo el proceso, ya que hacerlo mal aquí significa desandar todo lo andado y tener que volver a empezar de cero. Vamos a empezar por lo elemental: no hay forma de que sepas cómo doblar camisas planchadas porque las camisas no se llevan bien con los pliegues. Pueden doblarse de una determinada manera para ser expuestas, pero siempre disimulando la zona de los pliegues que esconderá la futura arruga. Las camisas están pensadas para ser colgadas, manteniendo así su forma natural, sin deformaciones ni agresiones de ningún tipo.

No obstante, si aun así quieres doblarlas (que sepas que te hemos avisado), lo más recomendable es que la dobles abrochada para evitar malformaciones que acaben siendo arrugas en el futuro. Comienza por los bordes inferiores y alinéalos con los hombros para crear dos líneas paralelas rectas imaginarias. Esto te permitirá evitar torceduras que afeen el doblado, manteniendo el cuello intacto y los puños en su sitio.

Dejar que la parte central del pecho sea el protagonista es la mejor recomendación que te podemos dar para que sepas cómo doblar camisas planchadas con anterioridad sin que sufran daños tras todo el esfuerzo hecho.

Por qué parte empezarías a planchar una camisa

La tienes ante ti, y sabes qué debes hacer, pero se te hace un mundo el coger la plancha y empezar a quitar las arrugas. ¿Sabrías decirte a ti mismo por qué parte empezarías a planchar una camisa?

No hay una zona mejor que otra para plancharla, pero siempre es mejor que utilices la plancha en las zonas centrales de la camisa y que hagas movimientos circulares de pequeño recorrido hacia fuera, de manera que las arrugas que vayan desapareciendo no tengan la oportunidad de regresar durante el planchado.

Ten en cuenta que una camisa recién planchada debe ser colgada para que no coja mala forma en la zona del cuello ni en los hombros, además de evitar la aparición de nuevas arrugas que den al traste con todo lo avanzado.

Con las indicaciones dadas, ¿sabrías decir ahora por qué parte empezarías a planchar una camisa para eliminar las arrugas? La zona de la espalda es la más recomendada para empezar, además de ser la más fácil y rápida de finalizar debido a la ausencia de costuras y zurcidos. Las mangas ya son otro cantar, y la zona del cuello es la más laboriosa por los pliegues que tiene. ¡Sigue estos consejos y podrás presumir de camisa en cada salida que hagas!

No te pierdas nuestra guía de tallas y equivalencia de camisas si también tienes problemas para entender las medidas y el tallaje de esta prenda.

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